Trasteando con un videoportero

Otro artículo antiguo. Experimento de 2006.


Proyecto videoportero

Introducción

Ésta es una pantalla de videoportero modelo Bianchi VP14 que fue desmontado de un domicilio. Tiene un tubo de rayos catódicos con el que se podía ver la cámara del portal, y un altavoz y micrófono para hablar. El primer experimento que realicé con él fue conectarle la tarjeta de sonido de un PC a los cables de deflexión vertical del tubo. Se podía ver la forma de onda de la voz como si fuese un osciloscopio rudimentario, sin pasos de atenuación ni trigger ni base de tiempos.

Lo guardé con la idea de probar algún día a conectarle una señal de vídeo analógico y aprovecharlo como monitor.

Primeros pasos

Aprovechando que me había agenciado un vídeo vhs también salvado de la quema, me propuse conectarlos entre sí.

En primer lugar abrí la caja y traté de identificar las conexiones. Son 9 fichas eléctricas que aprisionan los cables con un tornillo. Su denominación es: R, O, T, Z, 1, +, H, Vs y Ve. El aparato tiene los componentes distribuidos en una placa de vídeo, otra de alimentación y unos ajustes e interruptores en la tapa. Era bastante evidente qué cables llevaban las señales, por lo menos la alimentación y el vídeo, que son las que me importan.

Puesta en marcha

Conecté la alimentación a una fuente de 13 v. Apliqué tensión. Nada. Armarse de paciencia y sacar el esquema de la placa de alimentación:

El cable de entrada de alimentación llega a la placa de vídeo directamente, pero también lo hace otro cable rojo procedente de la placa de alimentación, y éste no tenía tensión. Parecía que el cable rojo era el importante y tenía que ocurrir “algo” para que le llegase tensión y funcionase la placa de vídeo. El esquema sugiere que hay que disparar el tiristor BT106 para que se alimente el resto. Precisamente llega un cable que, en paralelo, alimenta el timbre. Todo encaja: cuando pulsaban el botón en el portal, se encendía la pantalla en la casa.

Conecté un cable a los 12v y dejé el extremo pelado. Toqué brevemente en el terminal del timbre y el tubo comenzó a emitir un zumbido.

Funcionando

El siguiente paso fue conectarle la señal de vídeo compuesto procedente del RCA de un vídeo VHS. Lo hice, y no se veía nada reconocible, la pantalla parpadeaba y hacía un ruido muy molesto. Toqué una serie de potenciómetros y logré ajustar bastante bien la imagen. Se veía sorprendentemente nítida aunque … la imagen estaba reflejada como en un espejo y además girada 90º sobre la pantalla. Pensé que las líneas de deflexión vertical y horizontal estarían cruzadas. Siempre con mucha precaución, desconectando totalmente la alimentación, sin acercar las manos a los puntos donde hay alta tensión y utilizando guantes, intercambié H por V. Resultado: fatal. Sólo salía una corta línea o un pequeño rectángulo de luz en la pantalla. Tras algunas otras pruebas infructuosas caí en que se podría saber qué bobina correspondía al barrido vertical y cuál al horizontal. El barrido horizontal es mucho más rápido (unos 15 kHz) que el vertical (50 Hz, dos pantallazos por imagen), y la intuición dice que a mayor frecuencia, menos inductancia es necesaria. Si la inductancia es menor seguramente el bobinado es más corto y presenta menos resistencia. Con un voltímetro medí 0,4  Ω en una bobina y 16 Ω en la otra.

Conecté la deflexión como es debido, pero con la polaridad correcta para que la imagen no se viese reflejada. El giro de 90º estaba delante de mis narices y no caía en la razón. Era tan sencillo como girar las bobinas respecto al tubo, que se podía hacer perfectamente porque no estaban pegadas, atornilladas ni sujetas de ninguna manera. Así de fácil pude alinear la imagen con la pantalla.

Resultado

La imagen se ve bastante bien, mejor de lo que esperaba, y llega a ser algo aprovechable. La nitidez y el contraste son buenos. Hay que tener en cuenta que, aunque este aparato es tecnología de 1970 y estuvo instalado cerca de dos décadas, el tiempo de uso del tubo podía ser de un par de minutos al día, mucho más relajado que un televisor.

Sí es cierto que la deflexión horizontal tiene un sesgo, y la imagen desaprovecha una parte de la pantalla a la vez que desborda un poco por el otro lado. El barrido vertical crea algo de intermitencia en la parte superior pero con un ajuste fino se minimiza ese problema. Por abajo parece que se come algunas de las últimas líneas pero es algo mínimo.

Conclusión

Junto con un sintonizador que puede ser un vídeo VHS indultado de la condena a la basura, tenemos una tele precaria pero de gratis. De hecho, tenemos una tele casi portátil, porque se alimenta de continua y podríamos usarla fuera de casa con pilas, si bien lo del sintonizador a pilas ya no es tan inmediato.


Podría servir también como sistema de videovigilancia junto con una cámara de vídeo doméstica salvada de la quema.